G 1.8
Tu voz de seda desordena mis noches, mientras tu mirada de whisky y madrugada enciende lentamente todo lo que callo.
Tienes esa piel de incendio silencioso, esa sonrisa de peligro hermoso que convierte cualquier instante en tentación.
Y cuando te acercas con besos de tormenta cálida, el mundo pierde el ritmo por segundos… porque hasta el deseo aprende a mirarte despacio.
Comentarios