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Chaco 26

  Hubo algunos años de diferencia entre nosotros, pero nunca fueron suficientes para alejarnos. Crecimos compartiendo tardes de fútbol, canciones que terminaban formando la banda sonora de aquellos años y una colección interminable de bromas que sólo nosotros entendíamos. Entre partidos, risas y conversaciones sencillas, fuimos construyendo una amistad que encontró refugio en el parentesco y fuerza en el cariño. La juventud se nos fue entre aventuras que hoy parecen más grandes de lo que realmente fueron. Nos unían los mismos gustos, la misma emoción por la música, las mismas ganas de disfrutar la vida sin demasiadas preocupaciones. Y aunque el tiempo avanzó sin pedir permiso, cada recuerdo sigue guardando intacta la alegría de aquellos días en los que bastaba estar juntos para pasarla bien. Ahora la vida nos encuentra en los cuarentas, con más historias que contar y menos oportunidades para vernos tan seguido. Sin embargo, hay afectos que no conocen la distancia ni el paso de ...

Primero allá arriba Ana

  Hoy el calendario pronuncia tu nombre en silencio,  y aunque ya no podamos abrazarte,  sigues viviendo en las sonrisas que sembraste,  en cada pequeño corazón al que enseñaste a soñar. Fuiste de palabras tranquilas y de afectos inmensos,  una maestra que enseñaba mucho más que lecciones,  porque en tu risa cabía la alegría de la vida  y en tu mirada la certeza de valorar cada instante. En este primer cumpleaños que celebras entre estrellas,  te recordamos con amor, con gratitud y con ternura;  porque quienes dejan huellas tan profundas en el alma  nunca se marchan del todo, sólo aprenden a habitar la memoria.

Pronto

Vamos a cambiar al mundo, a ser uno solo en esta línea de tiempo que nos tiene y nos procura. Vamos a dejar que el algoritmo funcione y se vuelva finito, tranquilo e impredecible. Vamos a mirarnos eternamente y sorprendernos cada vez; a tenernos, desearnos y empezar de nuevo. Vamos a ser un todo y, a la vez, nada; sin saber de miedos y sólo de pasiones. Te quiero hoy, en este universo, con todas sus ecuaciones y predicciones. Te quiero porque tú me elegiste entre todos, y yo, desde que te conocí, supe que era tuyo, al mismo tiempo y con el mismo latido.

Latidos

 Vamos a recorrer el mundo juntos, así, muy normal: caminando por aquí, caminando por allá; visitando un museo, descubriendo una ciudad, guardando recuerdos en cada rincón que decida recibirnos. Tomados de la mano seguiremos un camino sin rumbo, de esos en los que no importa el destino, porque basta con sentirnos cómodos y ser nosotros mismos. Nos guiaremos por las estrellas, nos encontraremos en todos los mares y aprenderemos a llamar hogar a cada lugar donde coincidan nuestras sonrisas. No sabremos adónde vamos a llegar, ni qué encontraremos en el camino; sólo tendremos la certeza de que nuestro corazón reconocerá el momento exacto en que deba decirnos: aquí es. Aquí pertenece esta historia. Latiendo al mismo ritmo, encontraremos un camino y fundiremos nuestros destinos. Nos quedaremos juntos, soñando los dos, convencidos de que un sentimiento tan sincero puede transformar cuanto toca y que, paso a paso, abrazo a abrazo, construiremos un mundo mejor para todos.

G 2.0

Hay algo en ti que me recuerda al mejor mezcal: mientras más te conozco, más descubro la profundidad de tu esencia. Me gusta escuchar tus palabras, perderme en tus silencios y encontrar en ambos razones para acercarme cada día un poco más. Me fascina que en ti convivan la dulzura y la fortaleza, la calma y el carácter. Hay una sensualidad natural en tu forma de ser, una autenticidad imposible de fingir que termina atrapándome sin que siquiera lo intentes. Y quizá por eso te pienso tanto. Porque, como el buen mezcal, no eres de las que se disfrutan sólo en el instante; eres de las que permanecen. Dejas una calidez que se queda conmigo y una admiración que crece cada vez que descubro algo nuevo de ti.

G 1.9

  Hay silencios que sólo llegan después de los grandes momentos. El tuyo descansa sobre mi pecho mientras la noche acomoda sus sombras, y yo descubro que la paz tiene tu nombre y el eco suave de tu respiración. Todavía habitan en mí tus besos, recorriendo la memoria como una canción que se niega a terminar. Tus caricias permanecen en mi piel, no como un recuerdo lejano, sino como una tibieza que se resiste a marcharse. Y aquí estoy, con el alma serena y el corazón rendido, contemplando la calma que quedó después de habernos encontrado. Como si el mundo hubiera dejado de correr por un instante para quedarse a vivir entre tus brazos y los míos.

G 1.8

 Tu voz de seda desordena mis noches, mientras tu mirada de whisky y madrugada enciende lentamente todo lo que callo. Tienes esa piel de incendio silencioso, esa sonrisa de peligro hermoso que convierte cualquier instante en tentación. Y cuando te acercas con besos de tormenta cálida, el mundo pierde el ritmo por segundos… porque hasta el deseo aprende a mirarte despacio.

Ustedes

 Tiene algo dulce, como esos amaneceres tranquilos que llegan sin hacer ruido y aun así cambian el día; su manera de mirar siempre encuentra cómo calmarme. A veces pienso que su ternura no cabe en sus manos, porque hasta cuando guarda silencio se siente cálida, cercana… como refugio en invierno. Y mientras más la conozco, más imposible me parece olvidarla; tiene esa elegancia tranquila de las cosas eternas, como un poema profundo que uno quisiera releer toda la vida.

G 1.7

Boca a boca y beso a beso,  así, lentamente, el deseo deja de ser incendio  para convertirse en esa fuerza invisible  que habita el alma y nos empuja a cometer locuras;  las mismas que nos liberan por la noche  y nos persiguen dulcemente durante el día. No nos hipnotiza… simplemente nos mantiene juntos sin darnos cuenta. Pasa la vida, pero la vida no ocurre en un instante;  está hecha de millones de segundos,  y en cada uno de ellos vive una caricia,  late el amor  y aparece el otro frente a nosotros  como el primer beso repetido eternamente. Quiero quedarme suspendido en el tiempo,  beso tras beso contigo,  recorriendo el universo  como dos cuerpos que aprendieron  que amar también es permanecer.

G 1.6

 A veces la vida acerca mujeres que parecen hechas de humo, carácter y madrugada; mujeres que hablan poco, pero cargan en los ojos una intensidad capaz de desordenarle el pulso a cualquiera. Y fue ahí, mirándola sostener el mundo con esa calma peligrosa, cuando entendí lo inevitable: mi debilidad ya tiene nombre… y también esa forma lenta y hermosa de incendiarme con su sola presencia. Porque ella aprendió a ser fuerte sin dejar de ser profundamente femenina, a mirar de frente cada herida y aun así permitirse el lujo de ser querida, deseada, abrazada bonito. Y yo, que siempre creí tener control sobre mis emociones, terminé cayendo en su silencio, en esa manera suya de acercarse despacio… y dejarme la piel llena de pensamientos sobre ella.