Chaco 26
Hubo algunos años de diferencia entre nosotros, pero nunca fueron suficientes para alejarnos. Crecimos compartiendo tardes de fútbol, canciones que terminaban formando la banda sonora de aquellos años y una colección interminable de bromas que sólo nosotros entendíamos. Entre partidos, risas y conversaciones sencillas, fuimos construyendo una amistad que encontró refugio en el parentesco y fuerza en el cariño. La juventud se nos fue entre aventuras que hoy parecen más grandes de lo que realmente fueron. Nos unían los mismos gustos, la misma emoción por la música, las mismas ganas de disfrutar la vida sin demasiadas preocupaciones. Y aunque el tiempo avanzó sin pedir permiso, cada recuerdo sigue guardando intacta la alegría de aquellos días en los que bastaba estar juntos para pasarla bien. Ahora la vida nos encuentra en los cuarentas, con más historias que contar y menos oportunidades para vernos tan seguido. Sin embargo, hay afectos que no conocen la distancia ni el paso de ...