Mi niño
Soy de una generación que no tuvo una sola cosa especial; lo tuvo todo: jugar en la calle, el fútbol con los vecinos, imitar al Toro Valenzuela desde un campo de tierra, disfrutar de esos deportivos de paredes verdes enormes hasta que las manos ardieran de tanto vivir . Esperar el mes de octubre para, junto con otras 50 personas, volar un papalote que parecía tocar el cielo y tomar agua de la llave como si fuera un premio ganado al día . Disfrutar las tardes con mi hermano en el Nintendo, perdiendo la noción del tiempo , escaparme algunas noches con mi hermana a comer tacos, robándole horas a la noche , vivir las últimas reuniones familiares de fin de año como si fueran eternas . Trabajar los fines de semana con mi mamá y mis dos hermanos, como familia, forjando en silencio el valor de las cosas que no se compran . Soy de esa generación que vivió los cambios políticos y tecnológicos, que sufre con cada eliminatoria de México en los mundiales, que conoció la magia de los Lake...