Al fin
Y un día, sin hacer ruido, te quedaste, como si no hubiera nada que explicar, como si el tiempo hubiera aprendido por fin a no llevarte lejos de mí. No hubo promesas ni giros inesperados, sólo tu forma de mirarme… distinta, como si por primera vez no estuviera de paso. Y entonces entendí que no siempre fui el lugar equivocado, sólo estaba llegando tarde a otras historias, a otros intentos donde no sabías quedarte. Porque ahora no hago más que estar contigo, sin medir lo que doy ni esconder lo que siento… y en esta calma que no pide nada, por fin… ocurre.