Si eres si eres
No hay placer más sensual que mirarte sin mirarte, en la oscuridad de una habitación que nos cubre con complicidad. Sentir tus caricias en silencio, intensas, dejar que solo los ojos nos guíen; descubrir esos besos que existen antes de encontrarlos y que nos acompañan, cómplices, para no perdernos. Y prefiero este amor que apenas se escucha, este incendio que nace entre susurros y piel, esta manera de encontrarnos sin pedirle permiso al mundo. Porque cuando estamos así, tan cerca, tan nuestros, no necesito que nadie entienda lo que sentimos; prefiero siempre este amor en silencio a todos los gritos del mundo.