Silencio
Qué hay después de ti? ¿Existe algo más allá de tus ojos, o el mundo termina en su recuerdo? Miro los paisajes y sé que continúan ahí, intactos, cumpliendo su promesa de belleza. Pero llegan a mí como si los observara a través de un vidrio antiguo: distantes, silenciosos. Quizá algún día vuelva a distinguir de qué color es el cielo, de qué color se abren las flores, de qué tono respira el desierto; hoy todo parece cubierto por una claridad que no me toca. Las estaciones avanzan con una calma que no pregunta por nadie. Las flores regresan a su sitio. Las lunas crecen y se apagan con la paciencia de lo eterno. Y en medio de ese orden que no me necesita, el sonido de tu palpitar permanece en mi mente, tenue pero constante; el calor de tu mirada, la brisa que fue el recuerdo de tus manos… todo reposa en mí como una luz que no alumbra, pero tampoco se extingue. No hay regreso en ese resplandor. No hay promesa escondida en su silencio. Sólo esta permanencia suave, interminable, donde tu ause...