Tu mi enfermedad

 Eres esa fiebre lenta que se instala bajo mi costilla y me desordena el pulso con una dulzura peligrosamente tibia.

No busco alivio. No quiero pastillas que me limpien la sangre si curarme significa empezar a olvidarte.

Prefiero esta temperatura tuya deslizándose por mi piel, este temblor dócil pronunciando tu nombre en cada latido, esta recaída hermosa que mi cuerpo ya no intenta negar.

Porque hay cicatrices —míralas—

que respiran cuando te pienso.

Marcas tuyas que la historia juraría que no existen, pero que mi piel reconoce con una precisión que eriza.

En esta febrilidad tuya confundo lo vivido con lo que mi cuerpo te inventa, y aun así no quiero que nadie me salve.

Que el pulso se me altere. Que la memoria me mienta bonito. Que el sudor me devuelva la sombra tibia de tu cercanía.

Si amarte es enfermedad, déjame recaer sin remedio.

Prefiero arder contigo en la sangre

antes que sanar… y empezar a olvidarte.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Multivac dice: Es su Pueblo Fatal !!!

Es el fin

Kiss 11.0