Sonido
Hoy escuché tu voz por primera vez.
Pasé muchas tardes imaginando cómo sería su tono, cuál sería su cadencia, cómo reaccionaría al momento de escucharte, y nada de eso me sirvió. Te escuché muy diferente a como mi mente lo pensaba, pero te escuché igual de fresca, dulce y amorosa como mi corazón lo quería.
No sé qué pase en el futuro, no sé qué nos depare el destino. Sólo sé que, en este camino, quiero escuchar todos los días mi nombre en tu voz, como si cada vez fuera la primera vez que mi corazón la reconoce.
Comentarios