6.6 Japón
Un nuevo día comenzaba, el resplandor del sol llenaba la habitación, la razón principal por lo que llamaban a su hogar así, por donde nace el sol, un rápido desayuno, un plan sin terminar sobre las actividades del día, una lista de compras, una escuchada rápida a la estación de radio imperial, conocer un poco de su mundo exterior, el que ellos querían que conociera. Un día antes rezo por lo que todos los días, tener trabajo en la fabrica, que cuando se acabara la guerra no se quedara sola y sin nada que hacer, que Kaito por fin se atreviera a platicar con sus papas, que nada interrumpiera su vida, tal y como la estaba planeando, por la noche apagar las luces de papel, después de una batalla con las cartas con su padre, escuchar las historias fantásticas de como el imperio es lo mejor y que sus compatriotas son invencibles, soñar con ese beso que le fue robado por la mañana, añorar ser una dama, 20 años después...sigue queriendo eso. Sucedió en un suspiro, no le dio tiempo de voltear pa...