Ser
Sigo tus pasos de sombras largas, por aquellos parajes donde aún no existía el nosotros; solo los desiertos de tus ideas y los mares de mi búsqueda. Sentía que algo podía pasar, pero sin la certeza de que fuera entre los dos.
Caminábamos por senderos distintos, en épocas diferentes y con universos de distancia, aunque compartíamos la misma intuición: esa expedición hacia tus brazos y el anhelo del oasis de tus besos, de tus caricias y de la constante imaginación de tu aliento.
Así empezó todo. Y quizá así terminará también: con la distancia imponiéndose por distintos motivos, pero con la dicha de haber construido un mientras que alcanzó para toda una vida, juntos.
Comentarios