Los días nublados se parecen a este amor que camina despacio, con el viento de frente, levantando polvo de dudas como en las tardes largas de avenida mojada. Hay miradas que son nubes bajas cargadas de silencios, palabras que caen finitas como llovizna sobre el parabrisas del alma, y otras que se sueltan de golpe, lluvia fuerte golpeando techos de lámina, recordándonos que el cariño también cala cuando no encuentra dónde guarecerse. Entre el olor a tierra mojada y el café que se enfría en la mesa, seguimos ahí, agarrados de la misma esperanza, aprendiendo a querer incluso cuando el cielo se nos viene encima. A veces el granizo cae sin avisar, piedritas heladas golpeando la paciencia, marcando moretones invisibles en lo que sentimos, pero el amor resiste como esas flores tercas que brotan en las banquetas rotas. Caminamos bajo el mismo paraguas, cruzando juntos el aguacero, sabiendo que no todo es sol ni calma eterna, pero que aun en medio de la tormenta hay belleza en avanzar lado a la...
Estoy confuso por pensar en un mundo distinto, un mundo tranquilo, un mundo sin tus murmullos.Estoy distante en un mundo sin sentido, con tonos grises y suspiros sin alma, un mundo sin tus pupilas.Estoy cansado en un mundo que no habla, no siente y no se quiere, un mundo apagado y con latidos lentos, un mundo sin tus caricias.Estoy a punto de cambiar el mundo, evitar el destino, en un mundo sin ti, no vale la pena intentar vivir.
Te quiero porque lo siento, y porque no encuentro palabra más poderosa. Te quiero porque eres tú, y no me imagino al lado de otra persona. Te quiero porque, sin decirlo, me haces saber que tú también lo haces. Te quiero porque juntos somos uno, y siempre seremos amantes.
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