Números
Las dimensiones existen y el tiempo nunca se detiene; las estadísticas existen y las matemáticas nos dan un lenguaje que intenta explicar lo que sentimos, lo que vivimos y lo que es necesario para encontrarnos, aunque a veces el corazón se adelante a cualquier cálculo.
Una vez llegado al resultado, viene esa explosión de sentimientos que desborda los números y se siente en el pecho; aparece ese tiempo en donde ya no es uno, sino somos dos, compartiendo el mismo pulso y la misma respiración; viene el momento que es nuestro, cuando mirarnos confirma la ecuación, cuando el resultado deja de ser idea y se vuelve presencia, y es ahí donde se ratifica la verdad y se decide quedarse para disfrutarla.
Déjame sumar, ayúdame a multiplicar y seamos la fórmula adecuada que no solo funciona, sino que nos sostiene, nos elige y nos permite amarnos sin necesidad de demostraciones.
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