G 1.4
Hay días de lluvia que no hacen ruido, sólo se quedan mirando por la ventana del alma…igual que tus ojos tranquilos, que aprendieron a mantenerse serenos incluso después de tantas tormentas.
Tu sonrisa discreta tiene algo de madrugada húmeda, de café tibio entre las manos y silencios que pesan; porque antes de volverse hermosa, tuvo que ser fuerte, sostenerse sola y aprender a no quebrarse frente al frío.
Y quizá por eso tu luz se siente distinta… porque no nació de la calma, sino de haber sobrevivido.Ahora entiendo por qué me gustan tanto las tormentas suaves:
porque se parecen a ti…
a esa manera tan tuya de seguir siendo ternura, incluso después de haber sido tan fuerte y tan sola.
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